Calabacín: Todas Sus Propiedades

Te explicamos todas las propiedades, beneficios y variedades de un alimento tan abundante como el calabacín.¡Inclúyelo en tu dieta!

Son muchas las variedades de calabacín que se pueden encontrar en el mercado: los hay alargados o redondos que varían en color desde el verde oscuro hasta el amarillo y tienen un aspecto uniforme, acostillado o salpicado de puntos. Desde el punto de vista nutricional, no hay mucha diferencia entre una variedad u otra.

Para comprar buenos productos, es importante ceñirse a ciertos criterios de selección, que son siempre los mismos: primero, elegir productos que no sean demasiado grandes (porque son más sabrosos y tienen menos semillas), luego la piel debe ser brillante en lugar de mostrar los bultos y las verduras deben estar firmes y crujientes al final.

¿Cómo elegir el calabacín?

De hecho, el calabacín es el fruto de la calabaza, recolectado cuando aún está verde, es decir, sin madurar. Tiene un sabor muy suave y es una de las verduras más versátiles de la cocina. Sus principales características son su textura ligera y alta digestibilidad. Aporta muy pocas calorías (100 gramos de calabacín contienen sólo 11) porque casi no contiene grasas y aporta un mínimo de proteínas e hidratos de carbono. El calabacín también es bajo en fibra, pero es una excelente fuente de sales minerales: es rico en potasio y calcio, además de vitamina C, un importante factor protector. Por otro lado, no contiene mucho sodio, lo que la convierte en una verdura ideal para personas con presión arterial alta.

¿Cuándo introducir el calabacín en la dieta de un niño?

A partir de los cinco o seis meses, el calabacín puede formar parte de la dieta de tu hijo. Es perfecto para hacer tu primera sopa de verduras o como ingrediente en sopas y purés de verduras. Su sabor suave, combinado con sabores de zanahoria y patata, hace que esta verdura sea ideal para que los bebés “prueben” con puré de verduras por primera vez.

¿Cómo almacenar y cocinar calabacines?

Se recomienda consumir calabacín inmediatamente después de la compra o hasta 2 o 3 días después. En cualquier caso, puedes guardarlo en el frigorífico, incluso durante una semana, y lavarlo y secarlo. No es necesario pelarlo, solo lavarlo y quitarle los extremos. Por lo general, se cocina (al vapor, hervida o frita), pero en raciones más pequeñas se puede comer cruda, en ensaladas.

Datos nutricionales del calabacín

¿Qué contienen 100 gramos de calabacín?

Energía (kcal): 11

Agua (g): 93,6

Proteína: 1.3

Lípido (g): 0,1

Carbohidratos (gramos): 1.4

Fibra: 1.2

Sodio (mg): 22

Potasio (mg): 264

Hierro (mg): 0,5

Calcio (mg): 21

Vitamina A (mcg): 6

Vitamina C (mg): 11